Una casa blanca con tres pérgolas 'voladoras' y un jardín con piedras y madera en Luján

Una flamante casa en Luján con tres pérgolas “voladoras” gana calidez con piedra, madera y un paisajismo sensible

CASA INNOVADORA | En un barrio cerrado de Luján, una pareja joven con hijos encargó al estudio Ottone-Victorica una casa con soluciones creativas para el exterior.

Una vista de la casa en Luján con pérgolas 'voladoras'

El arquitecto Diego Victorica explica que, como muchos durante la pospandemia, buscaron un lugar abierto. Diseñaron una casa en dos volúmenes de 10x10m, con el living-comedor, cocina y soluciones exteriores innovadoras.

Rodeada por un campo de golf, con sus características ondulaciones, este volumen se elevó ligeramente para resolver esa cuestión y tener vistas largas. Pedro Yáñez

«No queríamos una galería típica sobre el contrafrente. Con orientación sur hacia la mejor vista, evitamos cubrir los ventanales con sombra. Desplazamos las pérgolas hacia los lados: una cubre un living exterior, otra acompaña la parrilla, y la tercera protege los autos.

Vista de los dos volúmenes principales, el social y el privado y. al fondo, el núcleo de la parrilla.Pedro Yáñez

Con altura superior a la estándar y apoyos mínimos, el objetivo fue que las pérgolas lucieran livianas para contrastar con lo macizo de la casa.

— Arq. Diego Victorica, socio del estudio Ottone-Victorica

La primera pérgola, hecha con varillas deja pasar la luz sobre el living exterior; la que asiste a la parrilla tiene un cielo raso compacto, para resguardar al parrillero y a los comensales del sol.Pedro Yáñez

El paisajismo, a cargo de Ana Ottone, buscó resaltar las particularidades de la llanura pampeana con canteros orgánicos que acompañen una arquitectura perdurable.

Se priorizaron especies autóctonas de bajo mantenimiento y alta adaptabilidad. La estrategia consistió en colonizar los alrededores inmediatos de la casa, jerarquizar los accesos y crear espacios puntuales de encuentro y sombra perfumados por jazmines.Pedro Yáñez

«Ana se crio en el campo y tiene un vínculo particular con la naturaleza. Compartimos esa cotidianeidad con el cultivo de nuestros propios jardines e intentamos trasladarlo a nuestros proyectos: siempre es un aporte que sorprende»

La ligereza de los apoyos y la altura de las pérgolas le da al perfil de la casa un interés sumamente especial. Y ni hablar de los canteros de autóctonas y herbáceas.Pedro Yáñez

Diseñado en sintonía con el proyecto arquitectónico, el paisajismo nace con la premisa de integrarse a la llanura pampeana de forma coherente, silenciosa y contemplativa.

Para anclar los cubos blancos y darles textura y profundidad, se aplicaron sobre los muros exteriores revoques y piedra natural, colocada con precisión para una lectura unificada de los volúmenes.

La vista encuentra armoniosas asociaciones entre la madera usada adentro y afuera, o las secciones jerarquizadas con piedra.Pedro Yáñez

«Usamos tres piedras distintas que se encuentran sobre algunos detalles especiales. Piedra San Luis para revestir parte de los muros, Travertino taponado para el piso de la galería y pórfido pulido para los pisos interiores e irregular para el estacionamiento.

El ambiente intedrado con un mueble central que ofrece distintas funciones según le dé la cara al living, el comedor o la cocina.Pedro Yáñez

El cielorraso revestido en madera y la claraboya fueron propuestas para suavizar la rigidez entre cuatro paredes.

Luz, forma, textura y color. Un cielo raso aprovechado en todas sus posibilidades. Ensta cara del mueble brinda lugar de guardado, espacio para la coffe station y la heladera.Pedro Yáñez

«Elegimos la misma madera de kiri para los cielorrasos, la isla de cocina y la puerta principal».

La isla es el único lugar donde se colocaron lámparas colgantes. Pero son de bajo perfil.Pedro Yáñez

El baño sigue el lenguaje del volumen social: Cielo raso de kiri con luminarias efectivas pero discretas y piso de pórfido pulido.Pedro Yáñez

Despedida. A la derecha, iluminado, el acceso que lleva a la puerta de entrada.Pedro Yáñez

Diseño de Exteriores: Cómo Integrar la Naturaleza en tu Hogar

La casa presentada en Luján destaca por sus tres pérgolas ‘voladoras’ que no solo aportan calidez y estilo, sino que también muestran una forma innovadora de integrar el exterior con el interior. El arquitecto Diego Victorica y la arquitecta Ana Ottone del estudio Ottone-Victorica lograron crear un espacio que combina perfectamente con el entorno natural.

Una de las claves para lograr esta integración fue el uso de materiales naturales como la piedra y la madera. Se utilizaron tres tipos de piedra diferentes: Piedra San Luis para revestir parte de los muros, Travertino taponado para el piso de la galería y pórfido pulido para los pisos interiores. La madera de kiri se utilizó para los cielorrasos, la isla de cocina y la puerta principal, creando un ambiente coherente y natural.

El paisajismo, a cargo de Ana Ottone, se enfocó en resaltar las características de la llanura pampeana con canteros orgánicos que acompañan la arquitectura de manera perdurable y contemplativa. Este enfoque no solo aporta belleza estética, sino que también ayuda a crear un ambiente más relajante y conectado con la naturaleza.

  • Materiales utilizados: piedra natural (Piedra San Luis, Travertino taponado, pórfido pulido) y madera de kiri.
  • Beneficios del diseño: integración con el entorno natural, ambiente relajante y conectado con la naturaleza.

Conclusión

La combinación de diseño arquitectónico innovador, materiales naturales y un paisajismo sensible puede transformar cualquier espacio en un hogar acogedor y en armonía con el entorno. Este proyecto muestra cómo la creatividad y la atención al detalle pueden resultar en un espacio único y funcional.

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