Descubre cómo conservar tu tarjeta de crédito toda la vida te beneficia

Para muchos, las tarjetas de crédito solo sirven para pagar o ganar puntos. Sin embargo, mantener la misma tarjeta activa durante décadas puede impulsar significativamente tu historial crediticio y tu puntaje financiero.

Expertos explican que las cuentas longevas fortalecen tu perfil. Estudios sobre puntajes FICO® muestran que quienes alcanzan el máximo de 850 puntos poseen, en promedio, una cuenta con más de 30 años de antigüedad.

Antigüedad y puntaje: una relación clave

Conservar plásticos antiguos influye en dos componentes esenciales del FICO:

  • Utilización del crédito (30%): mientras mayor sea el límite total disponible, menor será el porcentaje usado y mejor el puntaje.
  • Historial de larga data (15%): la edad de tus cuentas suma puntos.

Incluso una tarjeta casi olvidada ayuda a mantener baja la proporción de uso.

Cuántas tarjetas manejan los más exitosos

El estadounidense promedio posee 3.9 tarjetas, mientras que quienes gozan de puntuaciones excelentes suelen tener 5.8. Más líneas de crédito disponibles reducen la utilización y protegen el puntaje.

Ayuda familiar con cuentas antiguas

Agregar a un hijo o familiar como usuario autorizado en una tarjeta de 15 o 20 años transfiere todo ese historial a su reporte, acelerando la construcción de su crédito.

Qué vigilar antes de conservar una tarjeta

Estabilidad del banco: entidades pequeñas pueden desaparecer por fusiones. Las grandes suelen ser más seguras.

Cuota anual: si supera los $95 y no la usas, solicita un cambio a una versión gratuita dentro del mismo programa para no perder la antigüedad.

Inactividad: realiza cargos mínimos (suscripciones, servicios) para evitar cierre por desuso.

Conclusión

Mantener tus tarjetas abiertas durante años consolida tu historial, amplía tu crédito disponible y mejora tu puntaje. La clave es conservar las cuentas más antiguas, evitar costos innecesarios y darles uso ocasional.

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