El Medio Oriente está al borde de una guerra regional tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán este sábado, y la respuesta iraní con misiles contra países donde Washington tiene bases militares.
Jordania, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait, Arabia Saudita e Israel fueron blanco de los misiles iraníes, aumentando el temor a una expansión del conflicto.
Todos estos países están alineados con Washington y mantienen relaciones tensas con su vecino chiíta.
Irán ha construido durante décadas un «eje de resistencia» para contrarrestar la influencia de Estados Unidos e Israel en la región, liderando una red de aliados.
Esta alianza incluye a Hamás en Gaza, Hezbolá en Líbano, los hutíes en Yemen, y otros grupos en Irak y Siria, la mayoría considerados organizaciones terroristas por varios países occidentales.
A nivel global, Teherán también ha establecido alianzas con naciones cuyos líderes comparten su ideología antiestadounidense, como Rusia, Siria y Venezuela.
Pero hoy, esta red de apoyo está más debilitada que nunca.
Muchos de sus aliados, a los que Irán ha financiado y entrenado, están debilitados, derrocados o al borde del colapso.
Nicolás Maduro está preso en Estados Unidos y Bashar al Assad fue derrocado y obligado a huir de Siria.
Hezbolá, uno de los enemigos más temidos de Israel, ha sido severamente debilitado tras una serie de ataques israelíes contra sus instalaciones y liderazgo.
Hamás también está muy debilitado tras más de dos años de guerra con Israel en Gaza.
Siria: el aliado perdido
El régimen iraní tenía un aliado leal en la Siria de Bashar al Assad, que le servía como puerta de entrada a la influencia en el mundo árabe.
Teherán invirtió millones de dólares en mantener al régimen sirio en el poder, pero tras su derrocamiento a finales de 2024, Irán perdió un socio clave.
El nuevo líder sirio, Ahmed al Sharaa, se ha alejado del «eje de resistencia» y se ha acercado a Estados Unidos, incluso siendo recibido en la Casa Blanca por Donald Trump.
Siria permitía a Irán enviar armas, dinero y combatientes a Hezbolá en Líbano, pero este corredor estratégico se ha roto.
Los hutíes en Yemen
La milicia hutí, también conocida como Ansar Allah, es uno de los aliados más leales de Irán en la región.
Este grupo chiíta controla alrededor del 30% del territorio yemení y ha ganado protagonismo tras la debilidad de Hezbolá.
Desde el estallido de la guerra en Gaza en octubre de 2023, los hutíes han intensificado sus ataques contra objetivos israelíes y estadounidenses.
También han atacado buques en el estrecho de Bab al Mandeb, una ruta marítima clave por donde pasa el 12% del comercio mundial.
En 2025, Estados Unidos alcanzó más de mil objetivos hutíes en Yemen en una campaña destinada a frenar sus ataques al comercio marítimo.
Hezbolá en Líbano
Hasta 2024, Hezbolá era el aliado más fuerte de Irán en la región.
Fundado en 1982 como resistencia contra Israel, el grupo llegó a tener unos 30.000 combatientes y controla partes importantes de Líbano.
Irán financió y entrenó a Hezbolá durante décadas, utilizándolo como primera línea contra Israel.
Pero la guerra en Gaza cambió todo.
Tras el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023, Hezbolá abrió un segundo frente contra Israel desde el sur de Líbano.
Israel respondió con ataques masivos que mataron a su líder, Hasan Nasralá, y a muchos de sus comandantes.
La debilidad de Hezbolá contribuyó a la caída de Bashar al Assad en Siria, dejando a Irán más aislado.
Milicias chiítas en Irak
Irán también cuenta con el apoyo de varias milicias chiítas en Irak, conocidas como las Fuerzas de Movilización Popular (FMP).
Estos grupos paramilitares están afiliados al ejército iraquí, pero operan con autonomía y algunos responden directamente al líder supremo iraní, Alí Jamenei.
En los últimos tiempos han atacado con drones el norte de Israel y han prometido intervenir si Irán es atacado por Estados Unidos.
Este sábado, varios miembros de estas milicias murieron en ataques aéreos en Irak.
Hamás en Gaza
Hamás, aunque sunita, ha recibido apoyo financiero y entrenamiento de Irán durante años.
Tras más de dos años de guerra con Israel, el grupo está severamente debilitado.
Israel ha eliminado a varios de sus líderes, incluido Ismail Haniya en Teherán y Yahia al Sinwar en Gaza.
Aliados internacionales
Irán ha estrechado lazos con Rusia, de quien ha recibido armamento a pesar del embargo internacional.
Moscú criticó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, pero también busca mantener buenas relaciones con Arabia Saudita, Emiratos e Israel.
China también ha sido un aliado comercial clave, comprando el 80% del petróleo iraní en 2025.
Pekín ha pedido un alto el fuego y el respeto a la soberanía iraní, pero evita involucrarse directamente en el conflicto.
Irán también mantiene vínculos con Corea del Norte y Venezuela, aunque las sanciones limitan su cooperación.
Con Venezuela, Teherán firmó más de 180 acuerdos desde 2000, pero la mayoría quedaron en papel o fueron abandonados.
La detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos el 3 de enero dejó esta relación en suspenso.
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