La mandataria Claudia Sheinbaum remitió a San Lázaro su iniciativa de reforma electoral. El texto incluye un capítulo que regula el empleo de inteligencia artificial para fabricar o alterar contenidos durante las contiendas políticas.
La redacción obliga a que todo material electoral intervenido por IA o tecnologías similares porte una etiqueta clara de su autoría, según los lineamientos que fije la ley.
La obligación recae también en concesionarios de radio y televisión y en plataformas digitales, que deberán detectar, evitar la difusión y advertir sobre piezas sin etiquetar. El documento oficial señala que la legislación secundaria precisará sanciones, procedimientos y límites de responsabilidad.
El objetivo, según el gobierno federal, es evitar que deepfakes, desinformación o campañas de desprestigio automatizadas influyan en la opinión pública y en la decisión de los votantes.
De esta manera, el apartado sobre IA abre la puerta a que, en el futuro, cualquier contenido generado o modificado por algoritmos deba estar claramente identificado, independientemente del tema que trate.
Sin embargo, la iniciativa no especifica cómo se detectará el contenido sintético, ni detalla el formato del etiquetado, los métodos de verificación, las penas previstas ni el grado de responsabilidad de los intermediarios tecnológicos. Estos puntos se definirán posteriormente en una ley reglamentaria.
Texto final sin veto a bots
Hace una semana, el ejecutivo adelantó los diez ejes de la reforma. Uno de ellos contemplaba la “regulación del uso de IA y la prohibición de bots y mecanismos artificiales en redes sociales” durante los comicios. En esa versión preliminar, el INE recibiría facultades y recursos para vigilar el cumplimiento y, de detectar infracciones, ordenar la suspensión inmediata de campañas.
Sheinbaum explicó entonces que la desactivación de cuentas automatizadas se haría mediante convenios con redes y plataformas, sin requerir “grandes expertos” para los análisis técnicos.
La versión enviada a la Cámara ya no menciona la prohibición expresa de bots, aunque mantiene otras modificaciones de peso: los tiempos oficiales en radio y televisión bajarán de 48 a 35 minutos diarios por emisora.
Asimismo, se fortalecen los mecanismos de democracia directa: referéndum, plebiscito, consulta popular y revocación de mandato. Para ello se facilitarán herramientas tecnológicas, incluido el voto electrónico.
La reforma prohíbe el financiamiento en efectivo a partidos y candidaturas y otorga al INE acceso oportuno a operaciones financieras, empleando tecnologías avanzadas de fiscalización para rastrear recursos.
El dictamen se analizará ahora en las comisiones correspondientes de la Cámara de Diputados, podrá sufrir ajustes, pasará al pleno y, en caso de aprobarse, continuará su trámite en el Senado.
Referencia de contenido: consultar fuente original aquí
Te puede interesar
-
La Alpha School en NY es carísima e impulsada por IA. Pero no es oficialmente una escuela
-
Republican estudio de Barbacid sobre cáncer de páncreas tras polémica por conflicto de intereses
-
De fábricas a servidores: la llegada de centros de datos a Querétaro replica promesas de desarrollo incumplidas
-
¿Por qué los adolescentes ignoran la voz de sus madres? Estudio encontró la respuesta en el cerebro
-
OpenAI y Anthropic firman una carta para evitar que se desarrollen armas biológicas con IA
