Una pieza fundamental de OpenAI ha dejado su cargo tras el rápido acuerdo que la firma de Sam Altman cerró con el Departamento de Defensa, luego de que la administración Trump cancelara el contrato de Anthropic para desarrollar capacidades de inteligencia artificial destinadas a la seguridad nacional.
«Me despedí de OpenAI», escribió Caitlin Kalinowski en X el 7 de marzo. «Me importa profundamente el equipo de Robótica y el trabajo que construimos juntos. No fue una elección sencilla».
Kalinowski se incorporó a la compañía en noviembre de 2024 y lideraba proyectos de robótica y hardware de consumo. Su salida obedece a la falta de salvaguardas claras antes del anuncio de utilizar la IA de OpenAI dentro de las redes del Pentágono.
«No fue una decisión fácil», subrayó Kalinowski. «La IA tiene un papel crucial en la seguridad nacional. Pero la vigilancia sobre ciudadanos sin control judicial y la autonomía letal sin aprobación humana son límites que merecían mayor deliberación. Se trataba de principios, no de personas». Cerró su mensaje con «profundo respeto» hacia Sam Altman y sus compañeros.
Trayectoria de la ingeniera
Caitlin Kalinowski es ingeniera mecánica y diseñadora de productos de alto volumen especializada en hardware. Pasó por Apple y Meta, donde dirigió el desarrollo de dispositivos de realidad virtual y aumentada, incluidos productos de Oculus y prototipos de gafas inteligentes.
Las explicaciones de Altman no calman a la plantilla
La cancelación del contrato entre el Pentágono y Anthropic, por motivos muy parecidos a los que aduce Kalinowski, abrió la puerta a OpenAI para hacerse con el lucrativo convenio que la firma de los hermanos Amodei rechazó. Horas antes del primer ataque conjunto de EE.UU. e Israel contra Irán, Trump ordenó a todas las agencias federales suspender el uso de la tecnología de Anthropic. Altman no desaprovechó la ocasión y el 27 de febrero anunció la implantación de los modelos de OpenAI en las redes clasificadas del Departamento de Defensa.
Altman aseguró a empleados y al público que la prohibición de vigilancia doméstica indiscriminada y la exigencia de responsabilidad humana en el empleo de la fuerza, incluidos sistemas autónomas de armamento, son dos de los principios de seguridad más importantes para OpenAI. «El Departamento de Guerra comparte estos principios, los refleja en leyes y políticas, y los incorporamos a nuestro acuerdo», afirmó.
El directivo detalló que el contrato incluye salvaguardas técnicas como el Full Disk Encryption o cifrado completo de disco, que codifica toda la información almacenada y procesada en los servidores que ejecutan los modelos, para evitar accesos no autorizados.
«Pedimos al Departamento de Guerra que ofrezca estas mismas condiciones a todas las empresas de IA, que en nuestra opinión deberían aceptarlas. Hemos manifestado además nuestro firme deseo de que la situación se desactive, dejando atrás acciones legales y gubernamentales para avanzar hacia acuerdos razonables», concluyó Altman.
No obstante, varios empleados criticaron el pacto y exigieron a Altman mayor transparencia. En redes sociales, el CEO admitió que el asunto fue «mal gestionado».
Además de Kalinowski, se desconoce si otros trabajadores de OpenAI han presentado su dimisión en días recientes por esta causa.
Con información adicional de Fernanda González.
Referencia de contenido: consultar fuente original aquí
Te puede interesar
-
La Alpha School en NY es carísima e impulsada por IA. Pero no es oficialmente una escuela
-
Republican estudio de Barbacid sobre cáncer de páncreas tras polémica por conflicto de intereses
-
De fábricas a servidores: la llegada de centros de datos a Querétaro replica promesas de desarrollo incumplidas
-
¿Por qué los adolescentes ignoran la voz de sus madres? Estudio encontró la respuesta en el cerebro
-
OpenAI y Anthropic firman una carta para evitar que se desarrollen armas biológicas con IA
