Un polluelo de gallina sale de una cáscara artificial impresa en 3D en un laboratorio

Como en Jurassic Park: científicos logran el nacimiento de pollos en cáscaras artificiales impresas en 3D

NUEVA TECNOLOGÍA | Colossal Biosciences anuncia el nacimiento de 26 polluelos de gallina desarrollados íntegramente en un entorno artificial, superando las limitaciones de la naturaleza.

Este hito representa la culminación de un desafío de ingeniería que busca crear un sistema capaz de gestar vida fuera de los procesos biológicos tradicionales.

El laboratorio que reemplazó a la naturaleza

Los científicos diseñaron una estructura reticular de polímero impresa en 3D que imita la porosidad y resistencia de un huevo real. Para iniciar el ciclo, extrajeron embriones de huevos fertilizados naturales y los vertieron en este sistema artificial, colocándolos luego en incubadoras de alta precisión.

La clave del éxito radicó en una membrana de silicona que coincide con la capacidad de transferencia de oxígeno de una cáscara natural, permitiendo que el embrión respire mientras se le suministraba calcio de forma externa para su desarrollo óseo.

Ben Lamm, director ejecutivo de Colossal Biosciences: «Queríamos crear algo que la naturaleza ha desarrollado bastante bien, mejorarlo, hacerlo escalable e incluso más eficiente».

El camino hacia el Moa gigante

El objetivo real apunta a un gigante desaparecido hace 600 años, el moa de la Isla Sur de Nueva Zelanda. Esta ave extinta, que pesaba unos 230 kg, ponía huevos 80 veces más grandes que los de una gallina.

Esta tecnología es fundamental para su «kit de herramientas de desextinción», permitiendo que embriones de especies extintas o en peligro crítico puedan gestarse en laboratorios.

Vincent Lynch, biólogo evolutivo: «Eso no es un huevo artificial porque se le han añadido todas las demás partes que lo componen. Es un cascarón de huevo artificial».

El anuncio ha sido recibido con cautela por la comunidad científica, cuestionando la validez y las implicaciones éticas de esta tecnología.

Arthur Caplan, bioeticista: «El gran desafío es: ¿en qué entorno vivirá este animal?».

Desafíos éticos y científicos en la gestación artificial de especies

El reciente anuncio de Colossal Biosciences sobre el nacimiento de 26 polluelos de gallina desarrollados en un entorno artificial ha generado tanto entusiasmo como preocupación en la comunidad científica. Aunque este avance representa un logro significativo en la biotecnología, también plantea importantes desafíos éticos y científicos.

Uno de los principales retos es la creación de un entorno adecuado para el desarrollo de especies extintas o en peligro crítico. La tecnología desarrollada por Colossal Biosciences se centra en la gestación subrogada y el nacimiento de embriones en laboratorios, lo que podría evitar la necesidad de madres sustitutas biológicamente incompatibles. Sin embargo, Vincent Lynch, biólogo evolutivo de la Universidad de Buffalo, critica que la tecnología es incompleta, ya que solo suplanta parcialmente la función de la cáscara del huevo pero no reemplaza los órganos temporales internos que nutren al embrión de forma orgánica.

Otro desafío importante es el entorno en el que vivirá el animal una vez nacido. El bioeticista Arthur Caplan plantea la pregunta sobre en qué entorno vivirá este animal, lo que sugiere que la creación de especies extintas o en peligro crítico debe ser acompañada de una consideración cuidadosa de su bienestar y adaptación al mundo actual. Nicola Hemmings, de la Universidad de Sheffield, comparte esta preocupación y sugiere que estos avances tendrían un valor ético más sólido si se enfocaran exclusivamente en la preservación de especies que aún caminan sobre la Tierra.

¿Qué sigue en la gestación artificial de especies?

A medida que la tecnología avanza, es probable que veamos más experimentos y desarrollos en este campo. La empresa Colossal Biosciences tiene como objetivo aplicar esta tecnología a la gestación de especies extintas como el moa gigante, que pesaba unos 230 kg y ponía huevos 80 veces más grandes que los de una gallina. Sin embargo, es fundamental que estos avances sean acompañados de una consideración cuidadosa de los desafíos éticos y científicos que plantean.

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí