Cerdita rescatada de un baldío, sonriendo y dando la patita

Atada a una reja en un baldío, sin agua ni alimento, esperaba su cruel final: “Aprendió a dar la patita”

ABANDONO CRUEL | Una cerdita fue encontrada atada a una reja en un baldío sin agua ni alimento, esperando su cruel final. Pero Abril y Cristina de Salvando Vidas la rescataron y le dieron una segunda oportunidad.

icono tiempo de lectura

La rescataron en un terreno baldío donde estaba abandonada con una pesada cadena en su hocico. Las rescatistas la llevaron a un lugar seguro hasta encontrar un hogar adecuado.

La vieron atada a una reja con una pesada cadena en su hocico.

La cerdita fue adoptada por el comediante Christian Petrone, mu00eás conocido como «Kiki», quien le cambió el nombre a Lambucia. Él la cuidó y enseñó a comer frutas y verduras.

Lambucia, ya en un lugar seguro.

«Le enseñé a dar la patita», dice Kiki sobre Lambucia, destacando su inteligencia y capacidad para interactuar.

La cerdita comenzó su nueva vida en el departamento de la diseñadora gráfica y emprendedora Lucía.

Lambucia creció rápidamente y necesitó un espacio mu00eás grande. Finalmente, encontró su hogar definitivo en el santuario multiespecie Tekove Mymba en Entre Ríos.

Elvira fue bautizada luego como Lambucia.

Hoy vive en libertad y paz, rodeada del cariño de sus cuidadores y sin cadenas que la aten.

Cómo Cuidar a un Cerdo Rescatado: Lecciones de Lambucia

La historia de Lambucia, una cerdita rescatada de un abandono cruel, nos enseña sobre la importancia de proporcionar un cuidado adecuado a los animales rescatados. Después de ser encontrada atada a una reja sin agua ni alimento, Lambucia fue rescatada y llevada a un hogar temporal antes de ser adoptada por el comediante y activista Kiki Petrone.

Una de las claves para el cuidado de Lambucia fue establecer una rutina alimentaria. Kiki Petrone le enseñó a comer frutas y verduras en horarios específicos, lo que ayudó a que la cerdita se sintiera segura y desarrollara hábitos saludables. También es importante destacar que los cerdos son animales inteligentes y emocionales que requieren atención y socialización. Kiki Petrone menciona que Lambucia tenía la inteligencia de un niño de tres años y disfrutaba de escuchar música y interactuar con él.

  • Proporcionar un espacio adecuado es crucial: Lambucia creció rápidamente y necesitaba un lugar con suficiente espacio para moverse.
  • La socialización es clave: Lambucia necesitaba interactuar con otros animales y personas para desarrollarse de manera saludable.
  • La alimentación debe ser balanceada: Lambucia comía dos comidas fuertes al día y picaba durante el día, lo que ayudó a mantener su salud.

Un Nuevo Hogar para Lambucia

Después de un intento fallido de adaptación en una granja educativa, Lambucia encontró su hogar definitivo en el santuario multiespecie Tekove Mymba en Colón, Entre Ríos. Allí, vive en libertad y paz, rodeada de naturaleza y cuidado. La historia de Lambucia nos enseña que con paciencia, amor y cuidado, los animales rescatados pueden recuperarse y vivir una vida plena.

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí