Firma del memorando entre Trump y Pezeshkian con bandera de Irán y EE.UU. de fondo

Acuerdo EE.UU.-Irán: ¿para qué sirvió la guerra?

Lo esencial: El memorando de entendimiento entre EE.UU. e Irán, firmado por Donald Trump y Masoud Pezeshkian, revela las consecuencias políticas, militares y económicas de la decisión de atacar Irán el 28 de febrero, con miles de muertos y una derrota estratégica para EE.UU. e Israel.

Firma del memorando de entendimiento entre Trump y Pezeshkian
Reuters: El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, dijo este jueves que EE.UU. aceptó el acuerdo “por desesperación”.

¿Qué significa este acuerdo?

El régimen iraní, tras sobrevivir a una operación militar conjunta de EE.UU. e Israel, ha salido fortalecido. Su estrategia de bloquear el estrecho de Ormuz —clave para el 20% del suministro global de petróleo— obligó a Trump a ceder: levantó el contrabloqueo a puertos iraníes y las sanciones, permitiendo a Irán recuperar miles de millones en exportaciones y activos congelados.

En la práctica, esto significa que Irán logró su objetivo sin ceder en lo nuclear. Lo clave aquí es que el memorando exige el fin de la guerra en Líbano, pero Israel se niega, lo que podría profundizar la ruptura con EE.UU. y beneficiar a los sectores radicales iraníes.

Ormuz: el arma definitiva de Irán

Mapa del estrecho de Ormuz y rutas de suministro global de petróleo
Getty Images: El cierre del estrecho de Ormuz fue una estrategia clave para Irán.

El cierre del estrecho de Ormuz demostró ser un arma más efectiva y barata que la red de aliados de Irán en Oriente Medio. Mientras su programa nuclear y el «eje de resistencia» sufrieron daños graves —incluso el colapso del régimen de Al Asad en Siria—, el bloqueo económico global fue rápido y devastador.

Lo que debes saber es que esta táctica expuso la vulnerabilidad de EE.UU. e Israel: su error fue subestimar la capacidad de Irán para resistir. El exlíder Alí Jamenei evitó usar Ormuz como arma, pero sus sucesores, tras su muerte en los bombardeos iniciales, no dudaron en hacerlo.

Un error de cálculo con consecuencias

Reunión de altos mandos militares de EE.UU. e Israel durante la guerra
Reuters: La relación entre Trump y Netanyahu se ha tensado a raíz de las acciones militares de Israel en el Líbano.

La estrategia de EE.UU. e Israel se basó en supuestos erróneos: creyeron que matar al líder supremo colapsaría el régimen. Sin embargo, las instituciones iraníes, forjadas en décadas de represión y conflicto —como la guerra con Irak en los 80—, resistieron.

El memorando no es un acuerdo final, sino un paso para negociar el programa nuclear. Pero ya incluye incentivos clave para Irán: si las conversaciones avanzan en 60 días (ampliables), EE.UU. levantará más sanciones. El riesgo es alto: sectores duros en Washington, Teherán e Israel no quieren que funcione.

¿Quién pierde más?

Para Trump, esta guerra podría ser su peor error de política exterior. Para Netanyahu, que enfrenta elecciones en octubre, el fracaso podría costarle el cargo, especialmente tras las fallas de seguridad que permitieron el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023.

Irán, aunque dañado, ganó tiempo y recursos. EE.UU. e Israel, pese a victorias tácticas, sufrieron una derrota estratégica.

  • Irán reabre el estrecho de Ormuz y recupera miles de millones en activos y exportaciones.
  • EE.UU. levanta sanciones antes de negociar lo nuclear, un incentivo clave para Teherán.
  • Israel se aísla al rechazar el fin de la guerra en Líbano, riesgo de ruptura con EE.UU.
  • Netanyahu enfrenta un ajuste de cuentas electoral por su gestión militar.

La clave: La guerra no logró sus objetivos, pero el acuerdo deja a Irán en posición de fuerza y a EE.UU. e Israel con menos opciones.

¿Qué implica este giro para el equilibrio de poder en Oriente Medio?

En la práctica, el memorando demuestra que Irán convirtió su capacidad de bloqueo económico en una palanca geopolítica más efectiva que su red militar. El error estratégico de EE.UU. e Israel fue subestimar esta táctica, que obligó a ceder sin avances en el programa nuclear.

Lo clave aquí es que el acuerdo no resuelve el conflicto, sino que lo reconfigura: Irán gana tiempo y recursos, mientras EE.UU. e Israel ven cómo su ventaja táctica se diluye en una derrota estratégica. La resistencia de las instituciones iraníes, forjadas en décadas de conflicto, fue el factor decisivo.

  • El bloqueo de Ormuz probó ser más letal que los aliados regionales de Irán.
  • EE.UU. cedió en sanciones sin garantías nucleares, un precedente peligroso.
  • Israel queda aislado al rechazar el alto el fuego en Líbano, tensando su alianza con EE.UU.

¿Qué sigue ahora?

La pregunta práctica es si este acuerdo es un alto el fuego temporal o el inicio de un nuevo orden regional. Con sectores duros en todas las capitales oponiéndose, el riesgo de escalada persiste. Irán ya demostró que puede resistir; EE.UU. e Israel, que su margen de error se agotó.

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