Gráfico de crecimiento exponencial en costos de tokens de IA en empresas

Tokenomía: el costo oculto de la IA en empresas

Lo esencial: Empresas como 8×8 ahorran millones con IA, pero el costo de los tokens se dispara en otras como Meta o Uber, generando una nueva obsesión en el sector: la tokenomía.

¿Por qué la IA ya no es tan barata?

8×8 usa Claude para redactar correos, analizar feedback de clientes y escribir código, reemplazando docenas de herramientas de software y formativas. Joel Neeb, director de transformación de la empresa, afirma que han ahorrado unos 5 millones de dólares anuales, mientras que su factura por Claude sigue «muy por debajo» de esa cifra. En la práctica, esto significa que la IA puede ser rentable si sustituye herramientas existentes.

Sin embargo, el uso de tokens —unidades que miden el contenido procesado por la IA— se ha disparado en otras empresas. El Royal Bank of Canada reportó un aumento del 500% en seis meses. En Cisco, un tercio de los empleados usa un chatbot interno a diario, lo que hace que el gasto en tokens sea «descabellado», según su CEO, Chuck Robbins. En Amplitude, algunos ingenieros gastan «miles de dólares al mes o más».

¿Qué es la tokenomía y por qué importa?

La tokenomía es la gestión del costo creciente de los tokens de IA. Según WIRED, unas 300 empresas discutieron este tema en sus conferencias de resultados en abril o mayo de 2025, frente a solo 93 el año anterior. Lo clave aquí es que el debate ya no es si adoptar IA, sino cómo controlarla económicamente.

Las empresas buscan soluciones para:

  • Supervisar el uso de tokens y evitar gastos descontrolados.
  • Elegir el modelo de IA más económico para cada tarea.
  • Equilibrar la contratación de personal con el presupuesto para tokens.

El desafío de la productividad desigual

El software de IA no es barato, y su adopción genera tensiones por:

  • Precios volátiles que cambian mensualmente.
  • Modelos nuevos (y más caros) que reemplazan a los anteriores.
  • Cuellos de botella organizacionales: la productividad en un equipo puede crear sobrecarga en otro.

No todas las empresas frena el gasto. Baseball Lifestyle 101, con ventas proyectadas de 250 millones de dólares este año, instó a 50 directivos a gastar el 20% de su salario mensual en tokens de IA. El impacto directo será una mayor presión para justificar el ROI de cada token consumido.

La clave: La IA ya no es un experimento, es un costo operativo que exige gestión estratégica.

¿Cómo optimizar el gasto en IA sin frenar la innovación?

El artículo revela una paradoja: la IA puede ser rentable al reemplazar herramientas, pero su uso indiscriminado genera costos ocultos. La tokenomía no es solo un debate técnico, sino una necesidad estratégica para evitar que el gasto en tokens devore los ahorros.

En la práctica, esto significa que las empresas deben priorizar tareas donde la IA ofrezca un ROI claro, como la automatización de procesos repetitivos, y evitar su uso en áreas donde el beneficio sea difuso. Lo clave aquí es que la gestión de tokens se convierte en un nuevo KPI operativo.

  • El ahorro en IA depende de sustituir herramientas existentes, no de sumar capas de costos.
  • La volatilidad de precios exige monitoreo constante para evitar sorpresas en el presupuesto.
  • La productividad desigual obliga a alinear equipos y evitar cuellos de botella por sobrecarga.

¿Qué sigue ahora?

La pregunta práctica es: ¿está tu empresa preparada para tratar los tokens como un recurso limitado, igual que el tiempo o el presupuesto? La respuesta definirá si la IA sigue siendo una ventaja competitiva o se convierte en un lastre financiero.

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