Investigadores con tecnología de inteligencia artificial en un bosque, monitoreando especies.

De cómo la IA puede ser una aliada clave en la lucha por conservar la biodiversidad de América Latina

La IA se convierte en una herramienta crucial para proteger la biodiversidad en América Latina. A través de su capacidad para procesar grandes cantidades de datos, la IA está ayudando a científicos y comunidades indígenas a monitorear y preservar especies y ecosistemas en la región.

La tecnología, como las cámaras trampa y la bioacústica, ya era utilizada por los científicos para monitorear bosques y seguir especies. Sin embargo, el gran volumen de información generada requería un intenso trabajo para procesarla. Fue ahí donde la inteligencia artificial empezó a ganar terreno, permitiendo procesar datos a gran velocidad y obtener conclusiones en mucho menos tiempo.

«El gran paso adelante de la IA no es que identifiquemos aves —los expertos también identifican aves—. Lo interesante con la IA es que nos permite hacer 100 o 1000 veces más procesamiento de datos que antes. Esa es la cosa crítica», asegura Jörg Müller, profesor de Ecología Animal y Biología Tropical de la Universidad Julius-Maximilians de Würzburg (Alemania) y subdirector del Parque Nacional Bosque Bávaro.

Proyectos de conservación en acción

En América Latina, ya existen varios proyectos que han obtenido resultados notables gracias a la IA. En Argentina, biólogos y físicos trabajan juntos para grabar y procesar los cantos de un ave esquiva que se creyó extinta durante 40 años, con el fin de conocer más sobre su comportamiento y movimientos. En Ecuador, un proyecto científico detecta en tiempo real los sonidos de motosierras y disparos para que dos comunidades indígenas kichwa puedan proteger su territorio en la Amazonía.

Imagen de un científico utilizando tecnología de inteligencia artificial para analizar datos de biodiversidad

La tecnología también está siendo utilizada para reconocer cuántos frailejones murieron y cuántos sobrevivieron en un páramo calcinado en Colombia, y para clasificar y devolver a los océanos más de una tonelada de conchas que los turistas intentaban sacar ilegalmente de Costa Rica.

Procesando datos a gran velocidad

«Instalamos cámaras hace 20 o 25 años, cuando tenían rollo. La tecnología de las cámaras evolucionó, son digitales, las puedes dejar cuatro meses en el campo y ahora instalamos hasta 200 cámaras. Tienes muchas más imágenes que antes y necesitas inteligencia artificial para procesar toda esa cantidad. En un muestreo, fácil te salen 500 000 imágenes», dice Mathias Tobler, investigador del San Diego Zoo Wildlife Alliance en Tambopata, Perú.

Estos proyectos demuestran cómo la IA se está convirtiendo en una aliada clave en la lucha por conservar la biodiversidad en América Latina.

Cómo la IA acelera la conservación de la biodiversidad en América Latina

La aplicación de la inteligencia artificial (IA) en la conservación de la biodiversidad en América Latina ha mostrado resultados prometedores en diversos proyectos. Uno de los aspectos clave es la capacidad de la IA para procesar grandes cantidades de datos de manera rápida y eficiente, lo que permite a los científicos obtener conclusiones en un tiempo mucho más corto que antes.

Por ejemplo, en Argentina, biólogos y físicos están trabajando juntos para grabar y procesar los cantos de un ave esquiva que se creyó extinta durante 40 años. La IA les permite analizar grandes cantidades de datos de audio y obtener información valiosa sobre el comportamiento y los movimientos de esta especie. De manera similar, en Ecuador, un proyecto científico utiliza la IA para detectar en tiempo real los sonidos de las motosierras y los disparos en la Amazonía, lo que permite a dos comunidades indígenas kichwa proteger su territorio de manera más efectiva.

En Colombia, una investigadora utilizó la IA para procesar videos de dron y reconocer cuántos frailejones murieron y cuántos sobrevivieron en un páramo calcinado. Esto proporciona información crucial para la conservación de esta especie. En Costa Rica, un proyecto innovador utilizó la IA para clasificar con precisión y devolver a los océanos más de una tonelada de conchas que los turistas intentaban sacar ilegalmente del país.

Desafíos y oportunidades

A pesar de los avances, todavía existen desafíos que superar en la aplicación de la IA en la conservación de la biodiversidad. Uno de los principales desafíos es la necesidad de desarrollar algoritmos y modelos de IA que sean específicos para cada especie y ecosistema. Además, la IA requiere grandes cantidades de datos de alta calidad para funcionar de manera efectiva, lo que puede ser un desafío en áreas con recursos limitados.

No obstante, las oportunidades son significativas. La IA puede ayudar a acelerar la conservación de la biodiversidad en América Latina y en todo el mundo, proporcionando información valiosa y precisa sobre las especies y los ecosistemas. Esto puede informar políticas y prácticas de conservación más efectivas y ayudar a proteger la rica biodiversidad de la región.

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