Adoramos las viviendas setentistas; esta guarda rasgos típicos de esa década

Regresar al lugar donde ambos crecieron fue su deseo. Tras seis años en Boston, Valeria, Mariano y sus hijos alquilaron un departamento céntrico mientras buscaban su casa en Las Lomas de San Isidro. No fue sencillo: en 2010 el barrio abundaba en viviendas sin grandes cambios desde los 70, con desniveles, oscuras o descuidadas.

Optaron por una ya reformada para ganar luz. «Cuando la vimos supimos que se construyó en 1971, igual que nuestro nacimiento», cuenta la fundadora de Plaintextiles, tomándolo como señal.

Conservar el espíritu original

«Nos encantan las casas de los 70 y esta mantiene varios detalles de la época, como la chimenea de cobre que usamos siempre», dice Valeria.

Los dueños anteriores habían incorporado ventanales enormes que valoraron mucho. También respetaron el techo de listones de madera y la pileta riñón, íconos de la construcción.

Cambios por etapas

Al mudarse solo refaccionaron baños, unieron cocina y living y montaron una sala TV; años después cambiaron aberturas por eficiencia térmica. Recién en 2024 refaccionaron la cocina y renovaron el interiorismo junto a la arquitecta Mariana Flank.

«La cocina era prioritaria: la desarmamos y proyectamos desde cero, buscando comodidad y coherencia con los espacios vecinos», explica Flank.

Conectar con el jardín

«Pensamos la galería como un living exterior, punto de encuentro», cuenta la diseñadora sobre la casa desarrollada en una sola planta, típica de lotes amplios de antaño.

Los postigones corredizos de madera, de estilo náutico, fueron clásicos del Zona Norte en los 70 y siguen funcionando.

Dormitorios actuales

La última remodelación incluyó la suite principal y los dormitorios de los chicos. «Pasaron 15 años; nuestros hijos tienen 21 y 23 y necesitaban habitaciones acordes a su edad».

Hoy cada espacio combina mobiliario antiguo y nuevas piezas, manteniendo el alma setentista que los enamoró.

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