Las duras revelaciones de la mamá de las 2 hermanas de 14 y 17 años asesinadas

La madre de las adolescentes asesinadas en Malambo rompe el silencio

Hace treinta días, Colonia se conmocionó con el asesinato de dos adolescentes en Malambo, Atlántico. Las víctimas fueron Sheridan Sofía Hernández Noriega, de catorce años, y su hermana Keyla Nicol, de diecisiete. Una recibió un disparo en el rostro; a la otra la degollaron. Ambas fueron arrojadas a una fosa cavada en el patio de una vivienda familiar.

Las menores desaparecieron la noche del martes diecisiete de febrero, en pleno Carnaval. Salieron de su casa en el barrio La Sierrita, localidad metropolitana de Barranquilla, con rumbo a Malambo. Según sus familiares, fueron a encontrarse con unos amigos sin autorización materna.

La madre, Mary Noriega, dio la alerta de desaparición. El sábado veintiocho de febrero hallaron dos cuerpos en una fosa de Malambo; el lunes dos de marzo, Medicina Legal confirmó que eran las hermanas.

«Si mi hermana muere, yo me voy con ella»: se juraban lealtad

Mary relató en el podcast Más Allá del Silencio, del periodista Rafael Poveda, cómo todo comenzó el sábado de Carnaval, cuando una joven presentó a sus hijas a dos muchachos apodados «Tata» y Fabián. Éstos las invitaron a salir el martes siguiente, pero Fabián llamó para advertirles que no fueran: otros sujetos habían dicho que las «pusieran» —mataran—. Las adolescentes, sospechando que había otra chica, ignoraron la advertencia.

Keyla mantenía una relación con «Tata»; pensó que la celosa rival iría al encuentro y decidió presentarse.

Cuando las horas pasaron sin noticias, la familia contactó a Fabián. Una mujer respondió el teléfono, primero negó conocerlas y luego envió fotos de las chicas atadas. Exigió cincuenta millones de pesos. Mary, empleada doméstica, respondió que no tenía ese dinero.

Las amenazas y las imágenes de las menores en situación vulnerable continuaron. Mary acudió al Gaula, pero las hijas ya estaban muertas. «Las veía sentadas en su cuarto, me pedían que las buscara», recordó.

El testigo que desenterró la verdad

Un joven que presenció los crímenes aportó información clave. Grabó el video donde asesinan a Sheridan; la grabación se viraló en TikTok. «Esa imagen no me deja dormir», dijo Mary.

Las hermanas fueron asesinadas pocas horas después de la desaparición y enterradas en el patio de la casa donde vivían Fabián, su madre, una tía y su hermana con discapacidad.

En la grabación, Fabián suplica que no disparen; «El Mono» responde que, si no lo hace, morirá él. Fabián, de diecisiete años, fue abatido meses después por la Policía de Venezuela en Maracaibo. «El Mono», que aparece disparando, deberá cumplir internamiento preventivo en el centro El Oasis, del cual se había fugado.

«Quiero justicia para mi hija»

A sus quince años, «El Mono» ya tenía un largo prontuario: homicidio y extorsión en 2024, condena a ocho años en El Oasis, fuga el ocho de noviembre de 2024 e ingreso a disidencias en Antioquia.

El pasado diecinueve de marzo, Sheridan habría cumplido quince años. «Soñaba con un vestido lila; mi hija mayor le hizo una foto con inteligencia artificial vestida así», cerró Mary.

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