Cancelado tras el éxito global, ahora diseña para una textil líder mundial

Permaneció vetado del mundo fashion durante tres lustros. Antes del escándola, figuraba entre los creadores más influyentes del planeta, en el mismo podio que Karl Lagerfeld, Tom Ford y Jean-Paul Gaultier. Conserva un hito inalcanzable: es el primer británico en asumir la dirección de una casa de alta costura francesa.

Su ascenso fue vertiginoso. En 1990 se trasladó a París y, cinco años después, Bernard Arnault lo reclutó para comandar Givenchy. Antes de cumplir dos temporadas, lo promovió a director creativo de Dior. Paralelamente, alimentó su firma homónima: John Galliano. Llegó a presentar más de treinta colecciones anuales. Arnault declaró en 2008: «Desde su llegada, multiplicamos la facturación por seis». Nada parecía frenarlo.

La caída ocurrió el 24 de febrero de 2011. Una pareja denunció al diseñador por presuntos insultos antisemitas en el café La Perle, ubicado en el histórico barrio judío de Le Marais. No presentaron pruebas.

Dos días después, el sábado 26, otra mujer acusó a Galliano de agresiones verbales similares en el mismo local, en octubre de 2010.

La noticia se propagó sin redes sociales. John Galliano lo negó rotundamente. Ese fin de semana, en Los Ángeles, se celebraban los Oscar. El discurso del rey ganó Mejor Película. Natalie Portman, embajadora de Miss Dior Chérie y de origen judío, cambió de vestido en la alfombra roja y lució un diseño de Rodarte. Los medios relacionaron el gesto con el escándalo.

Dior suspendió al diseñador mientras investigaba. El 28 de febrero, The Sun publicó un video donde Galliano, con un vaso de vino, declaraba: «Amo a Hitler. Con él, gente como ustedes estaría muerta. Sus padres serían gaseados». Una voz femenina replica: «Tienes un problema». Él responde: «Con ustedes, sí».

Ese día, Galliano se presentó en comisaría. Horas después, Portman emitió un comunicado: «Estoy consternada y asqueada. Como judía, no trabajaré con él».

El 1 de marzo, Dior lo despidió. Finalizó una era de 15 años donde el gibraltareño revolucionó la estética de la casa con desfiles teatrales y facturación récord.

El juicio lo condenó a pagar 6 000 euros por insultos racistas. Meses después, pidió perdón y alegó que no recordaba nada por haber bebido y tomado medicamentos.

En septiembre de 2011 demandó a Dior por despido improcedente, reclamando entre 2,4 y 13 millones de euros. En 2014, el tribunal falló a favor de la casa y lo condenó a abonar un euro simbólico.

El mismo año, tras tres años de ostracismo, Maison Margiela lo nombró director artístico. Durante una década se mantuvo en la penumbra, sin el protagonismo de antaño, pero con el talento intacto.

En septiembre de 2023 se estrenó el documental Auge y caída de John Galliano, en Telluride. En él, figuras como Anna Wintour, Naomi Campbell y Kate Moss dan testimonio. Galliano admite: «Lo que hice fue repugnante».

En diciembre de 2024 dejó Margiela. En enero de 2025 asistió como invitado al desfile de Dior Alta Costura. Ahora, Marta Ortega lo fichó para una colaboración de dos años con Zara. Reinterpretará el archivo de la firma en varias colecciones bajo el nombre Zara X John Galliano. Los primeros diseños se verán en septiembre de 2026.

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