La sanción que pidió el presidente de la FIFA para los futbolistas que se tapen la boca tras el caso de presunto racismo contra Prestianni

Infantino exige expulsión inmediata para jugadores que se cubran la boca tras el incidente de racismo con Prestianni

La FIFA estudia endurecer sus normas disciplinarias tras el escándalo por el presunto insulto racista de Gianluca Prestianni hacia Vinicius Junior en el partido inaugural entre Benfica y Real Madrid por los playoffs de la Champions League. El presidente del organismo, Gianni Infantino, solicitó que los futbolistas que se tapen la boca durante discusiones en el terreno de juego sean expulsados de forma inmediata bajo la sospecha de conducta ofensiva, como medida para erradicar actitudes discriminatorias en el fútbol.

La propuesta de Infantino surge tras la investigación abierta por el supuesto comentario racista del mediocampista argentino contra el delantero brasileño durante el encuentro del pasado 17 de febrero. En esa jugada, Prestianni se cubrió la boca con su camiseta mientras intercambiaba palabras con Vinicius, lo que dificultó obtener evidencia clara del episodio. Según el brasileño, el argentino le habría dicho “mono” tras celebrar un gol, lo que activó el protocolo antirracismo por parte del árbitro.

Como medida precautoria, la UEFA suspendió temporalmente al ex jugador de Vélez para el segundo partido, que Benfica perdió y quedó eliminado del torneo. La FIFA, junto con la IFAB, anunció que trabaja en un endurecimiento de las reglas de conducta en el campo, que podrían entrar en vigor antes del próximo Mundial. En una entrevista con Sky News, Infantino afirmó que, ante casos como el de Vinicius, debería haber sanción inmediata: “Si un jugador se tapa la boca y dice algo racista, debe ser expulsado, obviamente”. Y agregó: “Debe haber una presunción de que dijo algo inapropiado; si no, ¿por qué se taparía la boca?”

Respecto a la sanción actual, que establece una suspensión mínima de 10 partidos por insultos racistas, Infantino sugirió una posible revisión. En la misma entrevista, planteó la posibilidad de reducir la pena para quienes expresen arrepentimiento, como forma de promover el cambio de actitudes: “Tal vez deberíamos pensar no solo en castigar, sino también en permitir que quien se equivoque pueda pedir disculpas”, indicó.

Benfica, por su parte, rechazó inicialmente las acusaciones y calificó el proceso como una “campaña de difamación”. El entrenador José Mourinho aseguró días después que la carrera de Prestianni en el club podría estar terminada si se confirma el insulto.

Además, Infantino subrayó la necesidad de ir más allá de las investigaciones tradicionales: “Hay situaciones que no previmos. No podemos depender solo de prueas en el futuro”, dijo. También enfatizó que el fútbol no puede desentenderse del problema: “Debemos dejar de decir que el racismo es un problema de la sociedad y empezar a resolverlo dentro del deporte”.

Tras la eliminatoria, Infantino publicó en sus redes y en las de la FIFA un plan de cinco ejes para combatir el racismo en el fútbol, respaldado por las 211 asociaciones miembro.

Entre las medidas, la FIFA implementará un Código Disciplinario actualizado que permitirá suspensiones inmediatas para jugadores, técnicos, clubes o federaciones involucrados en actos racistas. También se incorporará el gesto “No al racismo” y se actualizarán los protocolos para que árbitros y jugadores puedan suspender o finalizar partidos si persisten los incidentes.

Otra acción clave será el evento “Tarjeta roja al racismo”, en colaboración con la UNODC, que busca que los actos racistas tengan consecuencias legales además de deportivas. El plan incluye campañas educativas para clubes, árbitros y juventudes, y la creación de una biblioteca digital para prevenir la discriminación. Además, el panel Players’ Voice, integrado por 16 ex futbolistas de seis confederaciones y distintos orígenes étnicos, asesorará a la FIFA en políticas contra el racismo.

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