Wertheim y Ortiz: el equipo que reinventa el departamento al caer la tarde

«Me encanta enfrentar desafíos donde no tengo experiencia previa» confiesa el arquitecto Claudio Wertheim, quien regresa este año a la exposición organizada por Living en Remeros Beach. En esta ocasión, su compañera será la diseñadora Virginia Ortiz, con quien colabora en Estudio WOW.

Hace unos años recibió el encargo de proyectar una planta de piezas plásticas para tuberías. «Debía comprender cómo operaban las máquinas, los movimientos del personal, el ciclograma del producto terminado. Fue fascinante. Ahora, con el espacio gamer que Zurich encargó para Experiencia Living 2025 ocurrió algo parecido: entramos a un universo desconocido y tuvimos que investigarlo», reliza.

Wertheim se recibió en 1986, pero su formación comenzó de niño entre talleres y construcciones. Su familia producía muebles. «Andaba con mi padre por talleres llenos de aserrín y veía los troncos sueltos. Cuando luego observaba el mueble armado, no comprendía cómo tantos pedazos de madera se convertían en esa pieza», recuerda. Mientras sus amigos leían revistas juveniles, él devoraba publicaciones de interiorismo que llegaban desde Milán.

Virginia Ortiz egresó de Decomobi, escuela donde Wertheim dicta clases desde hace 16 años. Allí se cruzaron casi diez años atrás. «Antes de finalizar la cursada, Claudio nos invitó a participar de una muestra en 2018. Ese fue mi lanzamiento profesional», dice Virginia, que desarrolla viviendas y comercios.

Tras trablar varios años junto a otra ex alumna, Anabela Moreno, Virginia ahora colabora con Wertheim en proyectos puntuales. Cuando le preguntan por su estilo, se ríe: descubrió su tendencia mediante coaching y un análisis de IA. «Mi gama va por el estilo escandinavo y mucho Japandi. Me apasionan los materiales naturales y la cálida mezcla de ambas estéticas».

En 2025, con el apoyo de Zurich, Wertheim y Romina Campos presentaron un departamento gamer masculino. Como la vista no parecía relevante, la eliminaron: cerraron el balcón con cortinas bajas y crearon un ambiente onírico con neón brillante y un simulador de carreras en el living. Lo bautizaron Live & Play.

Este año, aunque repite sponsor, el espacio es otro: el departamento mira a la laguna de Remeros Beach y recibe luz natural. «La panorámica es privilegiada; no queríamos ocultarla sino ponerla en valor», explica Ortiz. Eso los obligó a replantearlo todo empezando por el personaje: ahora es una mujer de 40 años exitosa que usa el apartamento los fines de semana para jugar y reunir amigos.

Es una mujer exitosa que le gusta jugar online, no gamer 24 horas. Su departamento es decorado de día y se transforma al activar la consola.

Claudio Wertheim y Virginia Ortiz

El cambio de perfil modificó materiales y paleta: tonos sobrios y texturas delicadas. Al atardecer, las cortinas motorizadas bajan, se oculta la luz natural y aparecen LED violetas. Las pantallas cobran protagonismo y el living se vuelve estación de juego.

El espacio incluye estación de streaming con pantallas gigantes, domótica y todo lo necesario para la reproducción interactiva. Como en 2025, quienes visiten la muestra podrán jugar.

Para Wertheim, la muestra es una gran escuela. «Sin haber tocado una obra, en meses aprendes a colocar placas, pintar, electricidad, domótica, pisos. La práctica es tan útil que surgen estudios completos de quienes se animan a trabajar», sostiene.

El arquitecto y Ortiz coinciden: diseñar es solo el primer paso. «El diseño lo cerramos en un día, pero la gestión lleva meses. Un proveedor puede dejar de tener disponible un mueble y, semanas antes, debes encontrar alternativas. Los proyectos mutan y el desafío es que el visitante crezaque se pensó así de entrada».

¿Qué prioriza enseñar Wertheim a sus alumnos? Empatía. «Los clientes cambian y el vínculo es largo. Ves su casa, su piyama, sus discusiones. Debes ponerte en su lugar y disfrutar el proceso».

Ortiz lo resume así: «Al principio el cliente te ama. Durante la obra te odia cada vez más. Al entregarle el lugar lo vuelve a querer. Y es ahí cuando uno decide aceptar otra obra», se ríe.

Ambos coinciden en que la pandemia y la tecnología transformaron la profesión. «Cuando me piden ver mi estudio, muestro mi mochila. Ahí está todo», dice Wertheim. Ortix añade: «Antes arrastraba carpetas de 25 kg con empapelados. Ahora se ve online». Sin embargo, el trato personal y ver cómo funciona un espacio real no cambia. Experiencia Living es el lugar ideal para ello.

«Los departamentos tieno dimensiones similares, así el público puede comparar soluciones distentas en espacios casi idénticos», explican.

Experiencia Living Remeros Beach 2026. 19 de marzo al 19 de abril. Martes a domingo, 12 a 20 h. Remeros Beach, Camino de los Remeros 1585, Tigre.

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