La historia del arquitecto que creó su propia casa y eligió vivir todo el año en Punta del Este

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“Este proyecto fue tirarme a la pileta y hacerlo a fondo, sin pensar en las consecuencias. Fue un proceso creativo, en parte inconsciente. Lo mejor de ser el arquitecto de tu propia casa es que podés dejarte llevar, ejecutar sobre la marcha y, cuando hace falta, pegar un giro de timón sin miedo”, nos dijo el arquitecto argentino Germán Zeinsteger sobre esta propiedad ubicada en el barrio El Tesoro, en Punta del Este, muy cerca de la zona de La Barra.

Maderas exteriores (Barraca Bella Vista).Daniela Mac Adden

“La elección de materiales que nos permitieran habitarla todo el año fue fundamental. Tracé la mejor orientación para lograr una ventilación cruzada de sur a norte y, en invierno, generar un efecto invernadero para mantener el confort”, agregó Zeinsteger sobre su casa unifamiliar de 132m2 que se abre al paisaje gracias a sus amplios ventanales y su revestimiento de chapa acanalada.

El deck fue confeccionado en madera de lapacho.Daniela Mac Adden

La vivienda se ubica en El Tesoro, un barrio que mantiene su tranquilidad incluso en plena temporada de verano en Punta del Este. Su estructura es metálica y sus paredes exteriores de chapa están rellenas con telgopor para asegurar un aislamiento térmico.

Fue en el año 2022, cuando el arquitecto pensó esta casa a la medida de su familia. Cortinas y géneros (Rosario Cetrangolo).Daniela Mac Adden

Los espacios fueron concebidos por Germán para que la arquitectura se funda con la experiencia: allí, el ocio, el recreo, la contemplación y el encuentro se convierten en parte natural de la vida cotidiana de él y su familia.

Germán y Renata Zenteno, su mujer, se ocuparon juntos del interiorismo. Sillones (Estudio Curado). Cuadro de Luisa Freixas.Daniela Mac Adden

“Hace ocho años, cuando llegamos a Punta del Este, noté una gran deficiencia en las construcciones: eran sofocantes en verano y muy frías en invierno. Para revertir eso, diseñé y construí nuestro hogar con un enfoque funcional”.

Arq. Germán Zeinsteger, dueño de casa.

Sillas (Coin Vert). Mesa baja (Germán Zeinsteger). Detalles de estilo en los encuentros del techo con las paredes: las vigas perimetrales funcionan como transición y dan continuidad y jerarquía en el espacio. Daniela Mac Adden

“Cuando estás en el living, es como estar afuera. El espacio es altísimo y súper amplio. Todo surgió de una idea simple que se concretó venciendo el miedo a crear algo tan vertical, casi como un galpón convertido en casa”, nos contó.

“Siempre vivimos en casas clásicas, con alturas tradicionales. Esta fue una experiencia distinta: tiene 5,75 metros hasta la cumbrera”.Daniela Mac Adden

Para la cocina elegimos un mármol local ‘Pinta Verde’, con matices grises, marrones y negros. Y en los muebles aplicamos un verde inglés en armonía perfecta con la piedra.

Arq. Germán Zeinsteger, dueño de casa.

La cocina y el comedor se integran en un espacio luminoso, con grandes ventanales que enmarcan el exterior. La madera en las paredes aporta calidez, mientras que el amoblamiento en tonos verdes y amarillos (en el comedor) suma frescura y vitalidad. Mármoles (Fabián Piedrahita). Daniela Mac Adden

En los diseños de Germán predominan los jardines internos, las galerías, los decks y los espacios de transición que fusionan adentro y afuera en un diálogo constante con la naturaleza.

El piso monolítico de piedra blanca (el mismo para toda la casa) fue confeccionado también por el arquitecto. Daniela Mac Adden

“Cuando llegamos a la zona, casi no había gente ni comercios en la calle. Fue empezar desde cero”, recordó sobre un proceso que llevó un año en total.


Para el interior de la vivienda eligieron un fresno francés sin nudos, con una veta uniforme y en su estado natural.Daniela Mac Adden

De 60m2 y pensado para ampliarse en una segunda etapa, este espacio es multifuncional: playroom, área para pintar y también zona de descanso. Un panel divisorio separa los sectores.

Un nicho de descanso con colchoneta amarilla que se abre al paisaje, protegido por parasoles horizontales.Daniela Mac Adden

Pensamos un rincón de descanso con vista al exterior, donde la luz natural y la madera enmarcan la conexión con la naturaleza.

Arq. Germán Zeinsteger, dueño de casa.

La ventana con su banco amarillo se abre al pasillo superior, donde la biblioteca liviana acompaña el recorrido y deja ver cómo la luz recorre la madera y une cada rincón del espacio.Daniela Mac Adden

“El uso de materiales crudos y simples, tal como son, nació de la inspiración de un viaje a Dinamarca, una idea que quisimos aplicar en nuestra propia casa”.


La habitación aprovecha la pendiente de la cubierta con un plano de madera continua que envuelve la cama y refuerza la calidez del espacio.Daniela Mac Adden

La habitación con su baño en suite destaca por sus paneles de madera y una estructura metálica expuesta que le imprime carácter. Una amplia abertura lateral con cortinas livianas brinda una generosa iluminación natural y lo conecta con el entorno.

Cuadro de Niki de Saint Phalle.Daniela Mac Adden

“En pleno proceso creativo, pude generar un jardín interno, algo que siempre había deseado. El paisajismo lo hicimos nosotros con ayuda de Cecilia Bonasso y ahora estamos esperando que todo lo sembrado, crezca”, concluyó Germán.

El arquitecto argentino Germán Zeinsteger, a cargo del diseño y obra de su propia casa en Punta del Este.Daniela Mac Adden

           


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